Torno semanal
Una tarde por semana, un torno asignado y el barro pagado. Para quien quiere ritmo, no maratones.
Plazas limitadas a 6 por grupo
Escuela-taller · Manises, València
Cerámica hecha a mano en la cuna del azulejo europeo. Torno, esmaltes y horno de leña en grupos pequeños, con todo el barro que quieras ensuciar.
Toca el esmalte, cambia la pieza
Cuatro pasos que aquí no se saltan. Cada uno tiene su tiempo y su temperatura, y aprenderlos en este orden es lo que separa a una pieza viva de un adorno.
Aire fuera, cuerpo dentro. El barro se golpea, se dobla y se amasa hasta que no guarda ni una burbuja que pueda reventar en el horno.
El centro del plato es el centro del mundo. Se centra, se abre, se sube la pared: horas de dedos mojados hasta que la pieza nace sola.
Despacio. Un secado torpe rompe lo que el torno hizo bien: la pieza se envuelve, se vigila y espera su punto de cuero.
Primera cocción a 1000 °C, esmalte al gusto, segunda a 1240. El fuego es el último autor y nunca firma igual.
Tres maneras de entrar. Todas empiezan sucias de barro y terminan con algo tuyo en la estantería.
Una tarde por semana, un torno asignado y el barro pagado. Para quien quiere ritmo, no maratones.
Plazas limitadas a 6 por grupo
Saca piezas al rojo vivo y míralas craquear en serrín. El fin de semana más ruidoso del taller.
Plazas limitadas a 6 por grupo
Recetas de ceniza, óxidos y ensayos sobre probeta. La química del color, sin prisa y con café.
Plazas limitadas a 6 por grupo
Cada pieza del taller lleva dentro una semana entera de decisiones: el barro, el grosor, la espera, el fuego. Aquí nadie compra el resultado; se compra el proceso.— Amparo Llopis, maestra del taller
Llegué sin haber tocado barro y el tercer jueves ya tenía una taza torneada por mis manos que no gotea. Hoy el esmalte de ceniza es mi religión.
Llevo a mi hija los martes y nos vamos las dos con las manos verdes de arcilla. Es el único plan de la semana que no cancelamos nunca.
Sin permanencia, sin letra pequeña. El horno arde solo cuando hay piezas que merecen la pena.
Para quien tiene más manos que tiempo.
30 €
al mes
El camino entero, del amasado al horno.
85 €
al mes
Tu proyecto, nuestro fuego.
180 €
al mes
Sí, es lo normal. El 80 % de quien llega no ha amasado nunca. La primera clase es mitad técnica: centrar, abrir, subir pared — con un torno para cada alumna y un video de cómo no hacerlo.
Nos ha pasado a todas. El barro se reutiliza: las piezas rotas se machacan y vuelven a ser barro. Si es tuya y se rompió, la primera sustitución de material es gratis.
Sí, el plan Estudio y horno incluye hornadas para proyectos propios. Las piezas se apilan por temperatura y se avisa con 48 h de antelación.
El taller está en planta baja con acceso a pie de calle y hay un parking municipal a 200 m. Las mesas de trabajo son regulables en altura.
Delantal, medio kilo de barro, un torno y la paciencia de la maestra. Te llevas tu pieza biscochada gratis como primer recuerdo.
Una vez al mes, sin ruido: huecos de última hora, recetas de esmalte y ofertas de hornada. Escríbenos y te apuntamos.
La confirmación llega por email. Preferimos un correo honesto a una promesa falsa: también puedes escribirnos a hola@tornoceramica.es