Bautismo de vuelo
VUELO 001 · sin requisitos
30 minutos de vuelo real. Tú llevas los mandos en rectas y virajes desde el aire; el instructor despega y aterriza. Paseo sobre el Tiétar incluido.
Casarrubios del Monte · Toledo
A 45 minutos de Madrid, en la pista de Casarrubios, pilotas de verdad desde el minuto uno. Bautismo o licencia ULM: mandos en tus manos, instructor al lado, y el valle del Tiétar ahí abajo.
Dos puertas de entrada
Una tarde para probar, o un plan de 10 fines de semana para tu licencia. Ambos con la misma pista, el mismo instructor y el mismo cielo.
VUELO 001 · sin requisitos
30 minutos de vuelo real. Tú llevas los mandos en rectas y virajes desde el aire; el instructor despega y aterriza. Paseo sobre el Tiétar incluido.
PROGRAMA 45H · mínimo 17 años
El plan completo para volar en solitario: 25 horas con instructor, 10 en circuito de tráfico y 10 de navegación. Examen teórico y vuelo de demostración incluidos.
El camino, paso a paso
Nada de simulador eterno ni teoría interminable: aquí la progresión se mide en salidas a la pista, y cada una tiene un objetivo concreto.
Reconoces cada pieza antes de encenderla: inspección exterior, presión de aceite, mandos que responden. El miedo se va por donde llegó: con información.
Subes, bajas, viras con el ala baja y recuperas la altura con el morro donde tú decides. El instructor habla poco: escucha tu respiración.
Vientos en contra en final, alineación con el eje, velocidad fijada en la aproximación. Cuando aterrizas con el viento cruzado, ya no eres pasajero.
El instructor te baja del ala y te sube al corazón. Circuito completo sin compañía: tú, el viento y la pista de 950 metros.
Un día de escuela
Cada escuadrilla se organiza como una pequeña operación: briefing, pre-vuelo, salidas y parte final. Así se vuelan los días buenos y se evitan los malos.
El mejor aire del día es el de las 6: menos térmicas, cielo abierto y la niebla pegada al Tajo. Por eso volamos temprano.
Meteorología, NOTAMs y plan de vuelo del día. Si algo no cuadra, el vuelo espera: no negociamos eso.
Depósito, cables, superficies: tu primera lección de mantenimiento, mirando y tocando.
Tres o cuatro tandas por escuadrilla según el viento, con descanso entre pasadas para repasar.
Cada salida se anota: tiempos, viento real, sensaciones. La progresión se lee en la libreta.
Tres aviones, dos instructores en plantilla y campo de vuelo privado. Sin colas de aeródromo aglomerado.
Nuestro espacio aéreo
Dos circuitos de navegación que estrenarás en tu licencia. Nada de atravesar zonas controladas: planificación limpia entre Casarrubios y el valle del Tiétar.
Llevo 3.000 horas delante de una placa de mandos y todas empiezan igual: el alumno que cree que volar es un truco y acaba entendiendo que es una conversación con el viento.
Antes de despegar
Y si tu duda no está aquí, llámanos: preferimos responder mal una vez que adivinar dos veces.
Ninguna. Si puedes subirte a un coche y abrocharte el cinturón, puedes volar. El instructor hace el despegue y el aterrizaje; tú disfrutas y llevas los mandos en vuelo cuando el aire está tranquilo.
Entre 4 y 6 meses volando un fin de semana sí y otro no. Las 45 horas se hacen en tandas de dos salidas por día; el examen teórico se prepara por tu cuenta con nuestro temario.
Respira, mira al horizonte y dilo. Todo el mundo ha tenido mal día alguna vez. Bajamos, descansamos un rato y lo intentamos cuando el estómago y la cabeza se ponen de acuerdo.
Se cambia la fecha sin coste. Si el viento pasa de 15 nudos o hay nubes bajas, no volamos — es la regla de la casa y no se negocia. Tú no pagas nada y recuperamos tu hueco.
Claro, hay bancos al borde de la pista, y la barra de la escuela está abierta desde las 9. Si tu acompañante se anima, los bautismos se encadenan uno detrás de otro.